Rovinj es una encantadora ciudad en el norte Adriático, en la costa occidental de la península istriana; es una popular localidad turística y un puerto de pesca activo, circundado de verdes colinas y bosques sombrosos con vegetación subtropical, que ofrece extraordinarias vistas naturales. La ciudad antigua surge directamente su el mare. Estrechas calles guijarrosas os conducirán en proximidad de numerosos cafés, restaurantes, galerías de arte, pequeñas plazas y grandes palacios en estilo veneciano. Amareis, sin dudas, el clima mediterráneo: desde la mitad de marzo hasta la mitad de septiembre el sol resplandece por más de 10 horas al día. Rovinj es un lugar maravilloso para relajarse y gustar la cocina mediterránea local.
Breve historia:
En origen la península en la cual surge la ciudad fue una isla separada desde la tierra firme por un canal que fue llenado en el 1763. La historia de Rovinj cerna desde asentamiento de tribu ilirias hasta ciudad romana llamada Ruvinium, en seguida formó parte del imperio bizantino, después en el sexto siglo formó parte del exarcado de Ravenna y en el 788 parte del imperio franco. En seguida fue bajo del poder de varios señores feudales por muchos siglos. Desde 1283 hasta el 1797 fue una de las principales ciudades istriane de la República de Venecia. La ciudad fue fortificada por dos hileras de murallas con tres entradas. Las murallas remanente remontan a este periodo. Después de la ciada de Venecia y el paréntesis napoleónica, Rovinj formó parte del imperio austriaco hasta la primera guerra mundial. Después perteneció a Italia desde 1918 hasta 1947, año en el cual fue cedida a la SR Croacia en el interno de SFR Yugoslavia. Una parte de los residentes todavía hablan istriota, un idioma romanzo, una vez ampliamente hablado en esta parte de Istría. Durante vuestra visita, a través de la ciudad, podréis ver muchas señales de esta historia así rica.
Monumentos y bellezas naturales:
Entre los sitios culturales, merece la pena una visita la Iglesia de S. Eufemia. Este enorme edificio baroco domina el centro de la ciudad vieja. Su torre de 60 metros es la torre de iglesia más alta de Istría. Siempre podréis saber desde qué parte sopla el viento mirando la estatua en cobre de Santa Eufemia en la cima de la torre.
También digno de visita son las murallas de la ciudad y las Puertas. En el siglo VII Rovinj estaba circundada de murallas y torres ciudadana. Para entrar en la ciudad existían 7 puertas, tres existen aún. Es todavía visible una torre de reloj del renacimiento tardío.
Si os concedéis un poquito de tiempo podréis visitar el museo de la ciudad. Además a Dvigrad (23 km desde Rovinj) podréis admirar las ruinas de una ciudad medieval abandonada en el siglo XVII. Entre las bellezas naturales hay Crveni otok (la Isla Roja). En el siglo Vi fue fijado en la isla de San Andrea un monasterio benedictino.
En el siglo XIX, la isla fue trasformada en un parque forestal y ahora es un lugar popular para pasar el día en la playa en una de las numerosas ensenadas. Podéis planear también una visita exploratoria al parque forestal Zlatni y al fiordo Limska Dragaa. Las islas de Rovinj y los paisajes interiores son definidos “excepcionales maravillas escénicas” por la belleza intacta de la costa y de las selvas de robles y pinos alpinos.
Diversión, relax y deporte:
Durante los meses veraniegos, la ciudad pulula de jóvenes que pueden pasar las noches en los bares, las cervecerías y los locales. El centro de Rovinj es la zona más frecuentada y se extiende desde la estación de los buses principal hasta la ciudad vieja. Aquí se encuentran las mayores locales, entre los cuales la Tabacheina y Buzz and Sax; este último está dotado de una amplia terraza a cielo abierto que comparte con algunos locales cercanos, asomada sobre el muelle, que en verano es el lugar más concurrido de la ciudad. Si buscáis diversión y entretenimiento os sugerimos de ir también a Monvi, un centro multimedia donde podréis encontrar un night club, un teatro a cielo abierto, varios disco-bares, un restaurante mejicano y una pizzería. A menudo aquí podréis asistir a conciertos y otros eventos. En agosto Rovinj acoge Grisia, una feria de arte al aire libre muy popular donde artistas locales y extranjeros exhiben sus trabajos a lo largo de las calles guijarrosas de Grisia. En el corazón de la ciudad vieja y en el centro hay muchas tiendas, boutiques, joyerías, tiendas de suvenir y galerías de arte. Carrera, en el centro de la ciudad baja, es una de las calles más famosas para las compras.
Rovinj es el lugar ideal para relajarse. Está circundado de 13 islas verdes donde poder calentarse al sol sobre las rocas o bajo los pinos y nadar en aguas cristalinas. Si buscáis una vacación más activa hay una amplia elección entre todos los deportes de agua. Bajo de el agua hay muchos lugares donde poder contemplar barcos sumergidos y un rico mundo submarino da explorar. Además podréis probar el free climbing y admirar la belleza del paisaje.
Rovinj era durante un tiempo un pequeño puerto de pescado pero guarda todavía parte de su sencillez.






























